Bonus

Relaciones Peligrosas.

Habíamos tenido incidentes y pensaba que nuestra relación era un poco intensa, pero nunca de este modo. Jean y yo llevábamos 3 días excelentes, compartiendo y disfrutando de la compañía del otro.

Era Viernes por la tarde y yo estaba en su casa, estábamos hablando y llegó su hermana Camila con un chico, al parecer un amigo que llegaba de otra ciudad a quedarse de vacaciones, el chico era alto, blanco, y apuesto, pero nada del otro mundo, de repente la actitud de Jean cambió, comenzó a comportarse extraño, parecía molesto, yo no entendía por qué, pero no le preste atención, porque siempre pasaba.

Al día siguiente fui a la iglesia, pues era mi día libre, también fue Camila (la hermana de Jean), su primo y el chico que venía de vacaciones. Al salir de la iglesia Camila se me acerca y me dice: -Ale ¿te llevo a tu casa o subimos al restaurante? Decidí ir al restaurante, pues quería ver a Jean. Llamé a mi mamá para avisarle y subimos. Estaba emocionada y al mismo tiempo nerviosa, verlo siempre era así. Cuando llegamos Camila le dijo: -Llevamos a Ale a su casa y no dijo gracias.- El respondió: -Ella verá-. Entonces salí y dije ¡“sorpresa”! a lo que él respondió: Ni los sábados me dejan descansar, eso me chocó un poco, me hizo sentir extraña y preferí dejarlo así. Jean me ignoró el resto del día, yo traté de no darle mucha importancia y seguí hablando con Camila y su amigo, Jean entraba y salía con una expresión en su rostro de pocos amigos. En un momento Camila fue a buscar algo y me dejo con su amigo, yo continué hablando con él de cualquier cosa, Jean salió y volvió a entrar, nos miró, pero no hizo nada. Al ratito bajé a ayudar en la barra y su madre me presentó a unas personas que habían ido de visita, familiares al parecer. A la hora de la cena estábamos todos, excepto él, así que decidí ir a buscarlo.

Lo encontré bebiendo y fumando, no sabía si acercarme o no, decidí acercarme y le pregunté:

Yo: ¿Cómo estás?.

Jean: Bien (me respondió indiferente).

Yo: Jean, vine a verte y me ignoraste todo el día, ¿Puedo saber qué pasa?

Jean: ¿Viniste a verme? A mí me parece que viniste por el amigo de mi hermana. Estabas bastante entretenida hablando con él, claro, como es alto y flaco.

Yo: Si, lo es, pero no vine por él, vine por ti.

Jean: Si claro. No seas descarada, nunca vienes y se te ocurrió hoy, que él está aquí.

Yo: Jean, yo no lo planifique, surgió la propuesta de venir y pensé en ti, por eso vine.

Jean: Bueno, sigue coqueteando. Solo para que sepas, tú tampoco eres mi mujer ideal, a mí me gustan con más busto y estoy sacrificándome contigo. (Sentí como si algo punzante atravesara mi corazón y con la voz entrecortada le respondí)

Yo: No hice nada, solo estaba hablando porque tú decidiste alejarte e ignorarme. Y fuiste tú quien me busco y decidió estar conmigo, si querías a alguien con “más busto” la hubieses buscado así.

Jean: No seas tonta, si usaras un poco la cabeza, hubieses venido antes y no te hubieses quedado riéndote con él. (Eso me dolió)

Yo: Piensa lo que quieras.

Baje a comer, pero no podía, había perdido el apetito completamente y sentía ganas de vomitar, de llorar, sentía impotencia, pero no quería hacerlo porque estaba toda su familia allí. Paula, una de las chicas que trabaja con él me dijo: -Tranquila Ale, él es así, trata de comer algo, no estés triste, ¿quieres tomar algo?- y me dio una copa de vino. Me dije a mi misma, no le pares, y seguí hablando con los muchachos. A las 10pm Jean me llevó a mi casa, no hablamos en todo el camino. El domingo le envié un mensaje de texto y no me respondió, lo llamé y tampoco contestó la llamada.

Ya era lunes y debía ir al restaurante a trabajar, por lo que le envié un mensaje pidiéndole que me buscara, cuando llegó tuve que sentarme en la parte de atrás del carro porque adelante iba una chica que también trabaja allá. Me monté y dije: -Buenos días- a lo que él respondió: -Eran buenos-. Yo no entendía su actitud y me estaba lastimando. Preferí no decirle nada.

Durante el día ignore al amigo de Camila para evitar problemas con Jean. Una de mis compañeras de trabajo estaba sirviendo un postre con helado y me pidió que la ayudara a decorar el plato, así que lo hice y lo llevé a la mesa, donde estaban Camila y su amigo para mi sorpresa el postre era para él, lo puse en la mesa y dije en modo de broma “no acepto críticas” y nos reímos. Volví a la cocina y salí nuevamente en ese momento Jean iba entrando, me miró con ojos oscuros y me dijo: -Sigue comportándote así y te corto de raíz- sentí un nudo en el estómago, y comencé a temblar, no sabía por qué, quería vomitar, sentía miedo. Subí al apartamento, saqué una carta que le había escrito a Jean de mi bolsillo y la leí para mi, “no se lo merece” la puse en la basura y comencé a llorar.

Mientras lloraba su madre se me acercó y me pregunto:

Margarita: “¿Qué tienes?

Yo: No aguanto más.

Margarita: ¿Fue Jean y sus celos? (asentí con la cabeza)

En ese momento Jean entró y ella cambió el tema, Jean se quedó allí, observándonos, viendo que hacíamos, yo dije: “estoy mareada”, ella me dio un limón, pero no funcionó. Salí al jardín a pensar, me sentía muy molesta y no podía respirar, estaba allí viendo la montaña y Paula se me acerca, me dijo:

Paula: Dile sus cuatro cosas.

Yo: No puedo (Tenía miedo, no sabía de lo que Jean era capaz)

Ambas fuimos a caminar por la montaña para tranquilizarme un poco, eso me ayudó, ya me sentía mejor, volvimos y Jean se me acercó, Paula se fue y nos dejo solos.

Jean: Te encanta Alejandra, te encanta ser el centro de atención, el payaso del circo. Eres la única persona a la que su novio le reclama por coquetear y vuelves a hablarle al mismo tipo. Eres una descarada y una falsa. ¿Por qué no dejaste que Jenny le sirviera el postre?

Yo: ¿Qué sucede contigo? Yo no he hecho nada malo, ¿Dónde está la supuesta confianza que me tienes? Y cuando empecemos clase ¿Serás así con todo con el que hable?

Jean: No se trata de la universidad, se trata de ese pana, Tú vives en un mundo de fantasía, pero en el mundo real eso que hiciste está mal (justamente ese día me maquille un poco, delineador y mascara de pestañas) Es obvio que quieres coquetear, incluso te maquillaste. Para llamar la atención, como siempre. Eres una ilusa, yo no debería tener que decirte como vestirte y como relacionarte con los demás hombres. ¿No se supone que eres cristiana? Me arrepiento de no haberme casado con mi novia anterior. Creo que deberemos darnos un tiempo para que sientes cabeza y te des cuenta de lo que estás haciendo. Y Puedes seguir trabajando, pero nuestro trato será diferente. ¿Entiendes verdad? Porque no quiero explicártelo otra  vez. (Intenté argumentar y decirle que estaba en un error, pero su rostro se tornó rojo de la rabia por lo que solo respondí)

Yo: Si, entendí.

Cerraron el restaurante y me despedí del padre de Jean, le dije que prefería no tener nada y ser feliz, a tener todo y no serlo. Él me dijo que me tranquilizara, que todo se arreglaría, pero no fue así.

Salí y escuche a Jean hablando con Paula, le hablaba como si yo le hubiese sido infiel, Paula trató de defenderme pero él solo quería que le dieran la razón, me fui, y el habló con Camila y su primo y trató de ponerlos en mi contra. Me decepcioné enormemente y no quise volver, al día siguiente le envié un mensaje diciendo que tenía razón, que necesitábamos un tiempo y que no volvería a trabajar allí, me dijo que era una cobarde, que él podía separar el trabajo de la relación, que siguiera con las oraciones paganas, que era una mentirosa y que los que mienten son hijos del diablo. No le respondí.

Han pasado dos semanas desde el incidente, no he comido ni dormido, siento dolor en las costillas y en el estómago. Hablé con Paula, me dijo que Jean está insoportable, amargado, nadie lo aguanta, que en una conversación él dijo que pensó que yo lo buscaría, pues nuestra relación siempre ha sido intensa. No pienso buscarlo, le tengo miedo. Tengo miedo de que algo no le guste y decida terminarlo definitivo y no me refiero a la relación, sino a mi vida. Él ha llamado varias veces, pero no quiero contestarle, ha venido a casa pero no salgo. Le dije a Paula que le dijera que me iría de viaje para que deje de buscarme. No he salido de mi casa. ¿Si salgo y lo encuentro? Siento dolor en las costillas, como si hubiese sido golpeada, he tenido sueños donde Jean me golpea hasta matarme. Me siento perdida, sin saber que hacer, a veces no encuentro diferencia entre mis sueños y la realidad. Y sinceramente no se si ya fui asesinada.

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